Comprimir WebP online
Comprimir WebP sirve para quitar todavía algunos kilobytes a imágenes que ya usan un formato eficiente, sin una pérdida de calidad visible. Todo ocurre en tu navegador, sin subir nada. Si tienes una mezcla de WebP, JPG y PNG, el compresor para comprimir imagen los acepta todos en un lote.
Cómo comprimir un WebP
Comprimir WebP sin subir las imágenes
Suelta tus archivos WebP en el recuadro y cada uno se comprime dentro de tu navegador. No se envía nada a un servidor, así que puedes usarlo con imágenes de un proyecto sin publicar, con trabajo de clientes o con capturas privadas. Los originales no cambian: lo que descargas son copias nuevas y más ligeras, con el mismo nombre, el mismo ancho y el mismo alto.
Puedes añadir hasta 30 WebP a la vez, de hasta 50 MB cada uno y 200 MB por lote. Junto a cada archivo ves el peso antes y después, y al final guardas los resultados uno por uno o todos juntos en un ZIP. Las zonas transparentes siguen transparentes, así que los logos y los productos recortados quedan igual de limpios sobre cualquier fondo.
Cuánto puede bajar un WebP
El WebP ya es un formato eficiente, así que aquí el ahorro suele ser menor que al comprimir un JPG recién salido de la cámara. Cada archivo se vuelve a guardar con calidad 82, un ajuste elegido para que se vea igual que el original en pantalla. Donde más se nota es en los WebP exportados con calidad máxima desde un programa de diseño o un plugin, que llevan mucho más detalle del que una pantalla puede mostrar.
Un WebP que ya se guardó con calidad baja, como muchas imágenes descargadas de redes sociales o de tiendas online, tiene poco margen y puede bajar muy poco. Igual que con el JPG, cada nuevo guardado pierde algo de información, así que lo mejor es comprimir el archivo original una sola vez y no una copia de una copia.
Si después de comprimir la imagen todavía pesa demasiado, casi siempre el motivo son sus dimensiones. Una imagen de 4000 píxeles de ancho pesa mucho en cualquier formato; reducir el tamaño de imagen también en píxeles, al ancho que de verdad muestra tu página, es lo que más ahorra.
WebP para tu web: comprimir, convertir o volver a JPG
Si tus imágenes todavía están en PNG o en JPG, el mayor ahorro no viene de comprimir, sino de cambiar de formato. Puedes pasar de PNG a WebP sin perder la transparencia, o de JPG a WebP para fotos más ligeras con la misma calidad visible. Después, si alguna sigue pesando demasiado, la compresión de esta página le quita un poco más.
El WebP funciona en todos los navegadores modernos, pero algunos programas de escritorio antiguos y ciertas apps de correo todavía no lo abren. Si tienes que enviar la imagen a alguien o abrirla en un editor que no lo admite, convierte de WebP a JPG, que se abre en cualquier sitio. Una regla práctica es WebP para la web y JPG para compartir.