Convertir PNG a WebP
Pasar de PNG a WebP te da imágenes que se ven igual con una fracción del peso, y la transparencia se mantiene. La conversión ocurre en tu navegador, sin subir nada y sin registro.
Cómo convertir PNG a WebP
Convertir y comprimir PNG a WebP en un solo paso
Convertir a WebP ya es una forma de compresión, así que no hay un segundo paso que hacer. Cada PNG se vuelve a guardar como WebP con un ajuste de calidad que se ve igual en pantalla, y el archivo suele quedar muy por debajo del peso del PNG original. En fotos y capturas guardadas como PNG la diferencia suele ser grande, porque el PNG guarda cada píxel con exactitud y el WebP está hecho para guardar imágenes de forma eficiente.
Puedes convertir hasta 30 PNG en un lote, de hasta 50 MB cada uno, y descargarlos todos en un ZIP, listos para subir a tu web o tu app. Los PNG originales se quedan intactos en tu dispositivo, así que puedes guardarlos como copias maestras y publicar las versiones WebP.
Si un PNG es casi todo color plano, como un logo sencillo o un icono, el ahorro es menor, porque el PNG ya maneja bien las zonas planas. En ese caso también puedes comprimir PNG y quedarte en el mismo formato. Las mayores ganancias vienen de capturas, ilustraciones con degradados y fotos guardadas como PNG por error.
¿El WebP conserva la transparencia?
Sí. El WebP tiene canal alfa igual que el PNG, y las zonas transparentes de tu PNG pasan al WebP, incluidos los bordes suaves y las sombras. Un logo sobre un fondo de color se ve igual que antes, sin un recuadro blanco alrededor. Esa es la razón principal por la que el WebP puede sustituir al PNG en los gráficos de una web y el JPG no, porque el JPG no tiene transparencia.
Vale la pena revisar el resultado sobre el fondo donde va a ir, sobre todo en gráficos con bordes semitransparentes muy finos, pero en logos, iconos y fotos de producto recortadas la transparencia se mantiene. Los colores también se guardan con fidelidad, así que los colores de marca de un logo no cambian.
Un límite que conviene conocer: algunos programas de escritorio antiguos no abren WebP, así que un WebP transparente es perfecto para tu web, pero no tanto para un archivo que envías a alguien con software viejo.
Cuándo quedarte con el PNG
Quédate con el PNG si la imagen se va a seguir editando, porque el PNG no tiene pérdida y se puede abrir y guardar las veces que quieras sin empeorar. También para archivos que van a un diseñador, a una imprenta o a una herramienta que no lee WebP. El pixel art, los diagramas técnicos y las capturas de código suelen quedar mejor en PNG, donde cada borde tiene que seguir exactamente como se dibujó.
Para todo lo que simplemente va en una página web, el WebP es mejor formato de entrega: todos los navegadores modernos lo muestran y tus páginas pesan menos. Una rutina sensata es guardar el PNG como copia maestra y convertir una versión WebP cada vez que publicas. Si buscas el archivo más ligero posible, también puedes pasar de PNG a AVIF, un formato aún más eficiente.