Convertir PNG a AVIF
Pasar de PNG a AVIF te da uno de los formatos de imagen más eficientes que existen hoy, con archivos mucho más ligeros y la transparencia intacta. La codificación ocurre en tu navegador, así que tus imágenes no se suben.
Cómo convertir PNG a AVIF
Convertir PNG a AVIF sin subir nada
Suelta tus archivos PNG en el conversor y cada uno se codifica en AVIF dentro de tu navegador. Los navegadores pueden mostrar AVIF, pero no guardarlo por sí solos, así que la página usa un codificador AVIF real que se carga solo cuando lo necesitas y funciona en tu propio dispositivo. Tus imágenes no se envían a ningún servidor.
Puedes convertir hasta 30 PNG a la vez, de hasta 50 MB cada uno y 200 MB por lote, y descargar todos los AVIF juntos en un ZIP. Cada archivo mantiene su ancho, su alto y su nombre con la nueva extensión: grafico.png pasa a grafico.avif. Los PNG originales se quedan intactos en tu dispositivo.
Codificar AVIF requiere más cálculo que guardar un JPG o un WebP, así que un lote grande tarda algo más, sobre todo en un móvil o un ordenador antiguo. A cambio, el resultado es de los archivos más ligeros que puedes conseguir con la misma calidad visible.
Cuánto ahorra el AVIF y qué pasa con la transparencia
El AVIF suele pesar alrededor de la mitad que un JPG con la misma calidad visible, y bastante menos que un WebP. Frente a un PNG la diferencia suele ser todavía mayor, sobre todo en fotos, capturas e ilustraciones con degradados guardadas como PNG, porque el PNG guarda cada píxel con exactitud. Junto a cada archivo ves el peso antes y después, así que sabes cuánto ahorras antes de descargar.
La transparencia se conserva. El AVIF tiene canal alfa igual que el PNG, así que los logos, iconos y productos recortados siguen sin fondo y encajan sobre cualquier color. Es compresión con pérdida, con un ajuste elegido para que en pantalla se vea igual; si necesitas una copia exacta píxel a píxel, guarda el PNG original como copia maestra.
AVIF, WebP o PNG: cuál publicar
Todos los navegadores principales actuales muestran AVIF, así que es una gran opción para las imágenes de una web cuando cada kilobyte cuenta. Aun así, algunos navegadores antiguos, muchos programas de escritorio y bastantes apps no abren AVIF. Si tu web tiene que funcionar en todas partes, publica también una versión de reserva en WebP o JPG; muchas plataformas te dejan subir las dos.
Si prefieres un solo formato que funcione en casi todo, pasar de PNG a WebP es la opción más segura: también conserva la transparencia y pesa mucho menos que el PNG, aunque algo más que el AVIF. Si el archivo tiene que seguir siendo PNG, por ejemplo para un diseñador o una plantilla, puedes comprimir PNG y quedarte en el mismo formato.
Una rutina sensata es guardar el PNG como original, publicar el AVIF donde tu plataforma lo admita y tener el WebP como reserva.