Comprimir PNG online
Comprimir PNG te permite bajar el peso de capturas, logos e iconos sin perder sus bordes nítidos ni la transparencia. Todo ocurre en tu navegador, así que tus archivos nunca se suben a un servidor. Si la imagen va a una web, también puedes pasar de PNG a WebP para un archivo todavía más ligero.
Cómo comprimir un PNG
Comprimir PNG para una web
En una web, cada visitante descarga cada imagen, así que los PNG demasiado pesados frenan las páginas más que casi cualquier otra cosa. Al comprimir un PNG aquí sigue siendo un PNG, con las mismas dimensiones y la misma transparencia, y se vuelve a guardar dentro de tu navegador. Es lo que necesitas cuando el archivo tiene que seguir en PNG, por ejemplo porque una plantilla, un plugin o un cliente piden ese formato.
Antes de comprimir, mira las dimensiones. Un logo exportado a 3000 píxeles de ancho para un hueco de 300 píxeles en la cabecera es diez veces más ancho de lo necesario, y reducirlo primero ahorra mucho más que cualquier ajuste de compresión. Redimensiona al tamaño que muestra la página, comprime después y sube el resultado.
Puedes comprimir hasta 30 PNG a la vez, de hasta 50 MB cada uno, y funciona igual en un portátil, una tablet o un móvil. Los archivos originales de tu dispositivo no cambian, porque lo que descargas son copias nuevas. Si el lote mezcla PNG con JPG y WebP, el compresor para comprimir imagen los acepta todos juntos.
¿Por qué algunos PNG apenas bajan de peso?
El PNG es un formato sin pérdida, así que aquí el ahorro no viene de difuminar detalle, como pasa con el JPG. Viene de reducir los colores: la imagen se guarda de nuevo con una paleta de hasta 4.096 colores, una cantidad que los gráficos planos, los logos y las capturas apenas usan, y por eso en ellos no ves ninguna diferencia. Un PNG que ya tiene pocos colores, o que ya optimizó un programa de diseño, puede quedar casi con el mismo peso.
Las fotos guardadas como PNG son el otro caso habitual. Una fotografía tiene millones de colores ligeramente distintos, justo lo que peor lleva el PNG, y meterlos en una paleta más pequeña puede dejar bandas en cielos y degradados suaves. Para ellas la solución es otro formato, no más compresión. Si necesitas una copia exacta píxel a píxel, guarda el PNG original como está.
Lo ves enseguida en los resultados, porque junto a cada archivo aparecen el peso original y el nuevo. Si un PNG queda igual o solo un poco más ligero, el original ya era eficiente, y el siguiente paso es reducir sus dimensiones o cambiar de formato, no volver a comprimirlo.
Pasar de PNG a WebP o a JPG para archivos más ligeros
Si la imagen va a una página web, convertirla a WebP suele ser el mayor ahorro posible. El WebP conserva la transparencia igual que el PNG, así que los logos y los recortes siguen limpios sobre cualquier fondo, pero guarda la imagen de forma mucho más eficiente. Puedes convertir de PNG a WebP igual que comprimes: sueltas los archivos y descargas el resultado.
Guarda el PNG como copia maestra para editar y publica el WebP. Todos los navegadores modernos muestran WebP, así que tus visitantes no notan nada salvo una página más rápida. Para fotos que acabaron en PNG y no van a una web, la otra opción es pasar de PNG a JPG, que pesa mucho menos aunque rellena de blanco las zonas transparentes.