Comprimir imagen online
Comprimir imagen tras imagen a mano lleva tiempo: aquí sueltas fotos, capturas y gráficos JPG, PNG y WebP juntos y cada archivo sale más ligero, con su mismo formato y su mismo tamaño en píxeles. Todo pasa en tu navegador, así que tus imágenes no se suben a ningún servidor. Si solo tienes fotos JPG, también puedes comprimir JPG directamente.
Cómo comprimir una imagen
Comprimir imágenes sin subirlas a internet
La mayoría de los compresores online envían tu foto a un servidor, la procesan allí y te devuelven el resultado. Aquí no: cada imagen se comprime dentro de tu navegador, en tu propio dispositivo. Por eso puedes usarlo con fotos personales, trabajos de clientes o capturas de documentos sin pensarlo dos veces. Tus archivos originales tampoco cambian, porque lo que descargas son copias nuevas y más ligeras.
Puedes añadir hasta 30 imágenes a la vez, de hasta 50 MB cada una y 200 MB por lote, y mezclar formatos como quieras. Las fotos JPG de la cámara, las capturas PNG y los WebP guardados de una web entran en el mismo lote. Cada archivo conserva su formato, su ancho y su alto, y al final lo guardas uno por uno o todos juntos en un ZIP.
Cuánto peso puedes ahorrar
Depende de lo que hay en la imagen y de cómo se guardó. Las fotos que salen del móvil o de la cámara se guardan con una calidad muy alta, y la mayoría baja entre un 60 y un 80 por ciento sin diferencia visible. Las capturas y los gráficos en PNG suelen bajar entre un 30 y un 60 por ciento. Un archivo que ya pasó por otra compresión, por ejemplo al enviarlo por una app de mensajería, tiene menos margen y puede quedar solo un poco más pequeño.
Junto a cada archivo ves el tamaño antes y después, así que sabes cuánto ahorras antes de descargar. Si una imagen sigue pesando demasiado, casi siempre el motivo son sus dimensiones. Una foto de 4000 píxeles de ancho pesa mucho aunque esté bien comprimida; si vas a reducir el tamaño de imagen también en píxeles, la pestaña Redimensionar de la misma herramienta lo hace en un paso.
Para un email, el límite es el tamaño del mensaje completo, así que unas pocas fotos a tamaño completo pueden llenarlo. Comprimirlas suele bastar; si no, puedes redimensionar la imagen para email además. Cuando un formulario pone un límite fijo por archivo, como 200 KB, es más rápido comprimir imagen a 200 KB directamente que probar una y otra vez.
Qué hace el compresor con cada formato
Los JPG y WebP se vuelven a guardar con calidad 82, un ajuste elegido para que se vean igual que el original en pantalla, con el mismo ancho y alto. Es compresión con pérdida: elimina detalle fino que no se aprecia a tamaño normal. Por eso conviene comprimir la foto original una sola vez, y no una copia que ya se guardó varias veces.
El PNG funciona de otra manera. El formato no tiene pérdida, así que el ahorro viene de reducir los colores a una paleta de hasta 4.096. Los logos, iconos y capturas casi nunca usan más, así que se ven igual y mantienen la transparencia. Las fotos y los degradados guardados como PNG pueden mostrar bandas suaves, y un PNG con pocos colores puede bajar muy poco. Si tu PNG es una foto y no necesitas transparencia, pasar de PNG a JPG suele ahorrar mucho más.
Los archivos AVIF siguen siendo AVIF, y las fotos HEIC del iPhone salen como JPG comprimidos que se abren en cualquier ordenador. Si todo tu lote es de un solo formato, también puedes comprimir PNG o comprimir WebP en su propia página.